Qué...! ? ¡Una mujer extraña que está casi desnuda en el balcón! Mi pasatiempo, como creo en un período popular que aún no ha llegado, es colocar mis oídos en las delgadas paredes de mi habitación y escuchar al marpe de una mujer que el guapo tipo que vive a mi lado me ha traído. ¡Un día, como de costumbre, traté de espiar sobre ella, pero me hizo ver que no podría creer que mis ojos!